Desde que la primera legión musulmana cruzó el Estrecho de Gibraltar han pasado casi 1.300 años. Era el año 711 cuando a este otro lado de la orilla arribó un ejercito bereber deseoso de conocer las tierras que se escondían tras el Peñón. Casi ocho siglos permanecieron aquí. Durante ese tiempo, demostraron que la convivencia entre culturas distintas era posible, aún con sus luchas y fluctuaciones, y fueron años de prosperidad económica y social, de convivencia y respeto, de imaginación y refinamiento. Nació Al-Andalus, un país sin frontera, cuna de dirigentes emprendedores, intelectuales, artistas y comerciantes. Las costumbres religiosas se suavizaron permitiendo un florecimiento de la tolerancia, el pensamiento y las relaciones comerciales entre culturas distintas.
En 1492 cuando Boabdil entrega las llaves de Granada a los Reyes Católicos, Al-Andalus muere. Pero no así su obra, todo aquel legado sigue aún presente, basta con visitar los pueblos y ciudades de Andalucía para advertir la herencia de una civilización imperecedera. Enseñarnos a la oscurecida Europa las artes y las ciencias, la poesía, la arquitectura y los intercambios comerciales entre las tres grandes religiones monoteístas (cristianos, musulmanes y judíos).
La puesta en valor del legado de la Cultura Andalusí en el ámbito de la artesanía y el comercio, va más allá de la influencia o aportación a costumbres preestablecidas, en nuestra tierra. Esta circunstancia unida a la necesidad de promocionar nuestros productos y la de ofrecer nuevos atractivos para el ocio y el turismo han marcado el desarrollo del proyecto denominado “MERCADO ANDALUSÍ”.
En este contexto, la Excma. Diputación Provincial de Cádiz, a través del Instituto de Empleo y Desarrollo Tecnológico y Socioeconómico con la cofinanciación de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y con la colaboración de la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir y el Ayuntamiento de Trebujena, promueve esta acción orientada a la promoción de productos artesanos de calidad y a la promoción turística de nuestra provincia.
El Mercado Andalusí reproduce con el rigor necesario un típico mercado de los siglos XII y XIV en Al-Andalus, en el que más allá de la relación comercial se producirá el encuentro de diferentes culturas. Su ambiente repleto de matices de sabor y color, de diversión y comercio, se desarrollará en un escenario pintoresco y bullicioso en el que se pondrán a la venta multitud de productos de origen andalusí, ya que en esta época se elevó la gastronomía al terreno de la inspiración y del buen gusto. El paladar empezó a gozar con sabores hasta entonces desconocidos que nacían de la comunión de especias, azúcares y jugosos frutos. Con la llegada de la nueva cultura se revitalizó la triada mediterránea del trigo, el aceite de oliva y el vino. Con las innovadoras técnicas de regadío afianzaron el concepto agrícola de la huerta. Las alacenas se llenaron de nuevas verduras (berenjenas, zanahorias, etc), frutas (melón, nísperos, granadas, etc) y hierbas aromáticas (mejorana, eneido, albahaca, etc). El espárrago, desconocido hasta entonces, se convirtió en un delicioso manjar. El arroz se popularizó al ser cocinado con carne de pollo o cordero. Las albóndigas, fueron platos imprescindibles en las mejores mesas de la época. Almendras, nueces y miel aderezaron deliciosos postres.
Todo este exquisito pasado, sin apenas cambios, sigue presente en fogones y comedores de los pueblos andaluces y del norte de Marruecos, así como en nuestros mercados y comercios.
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